jueves, 28 de febrero de 2013

Musculación y fitness


1. Culturismo y Fitness: conjunto de técnicas encaminadas hacia el bienestar del cuerpo humano, principalmente a través de dietas y ejercicios.

2. Probablemente tu conoces ya los múltiples beneficios del ejercicio, tanto físicos como emocionales, considera seriamente tener un plan de actividades.

3. El entrenamiento aerobico y el de fuerza reducirán tu riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, tipos de cáncer, osteoporosis y diabetes.

4. Los estudios también indican que el ejercicio reduce el estrés, mejora la autoestima y puede ayudar a aliviar la depresión.

5. El tropiezo para la mayoría de los individuos al establecer un programa de dieta y ejercicio es una falta de tiempo y de motivación.

6. Programa el ejercicio como si se tratara de otra cita importante. Se recomienda acomodarlo dentro del día a una hora especifica.

7. Enlista a un compañero de ejercicio. Lleva a tu pareja, a tu hijo (a), o tu mejor amigo(a) y hagan un pacto para hacer ejercicio juntos (as).

8. Cambia la actitud mental. El ejercicio no es un lujo, es una necesidad.

9. El ejercicio es una inversión que te pagara a ti y a tus seres queridos en los años que están por venir.

10. El entrenamiento con pesas en combinación con sesiones de ejercicios aerobicos han demostrado producir enormes beneficios para la salud.

martes, 26 de febrero de 2013

Errores comunes en el Gym



Que mejor que un resumen, que un “top”, para dejar claro los principales errores y, por supuesto, sus correcciones, en la sala de fitness, aunque muchos de ellos los puedes llevar a clases de tipo BodyPump por ejemplo.


La posición estática de los pies es muy importante, has de tener en cuenta que toda modificación en ella se transmite de forma ascendente. Es decir, si dejo un pie adelantado y rotado hacia afuera, la rodilla se verá flexionada y la cadera también rotará hacia afuera, modificando la posición de la pelvis y por lo tanto de la musculatura que inserta en ella, por ejemplo cuadrado lumbar entre otros.

La manera correcta es bien simple, pies a la anchura de la cadera mirando paralelamente hacia delante, rodillas y caderas semiflexionadas. La posición de los pies en particular es idéntica en un ejercicio sentado o tumbado, ya que también puede repercutir a la estática global incluso en esas posiciones. Y por último, si necesitas hacer un ejercicio con una pierna adelantada sí o sí, deberás de prestarle mucha atención a la cadera, esta debe estar igual que si los pies estuvieran paralelos y a la misma anchura, de esa forma te asegurarás una buena posición de la musculatura y columna.


En muchos ejercicios se tiende a relajar el abdomen, ya sea por respirar de forma incorrecta, o por intentar hacer más fuerza arqueando peligrosamente la columna. Este fallo se produce de pie con empujes posteriores o tirones hacia atrás, y en posición tumbado o sentado con apoyo arqueando y levantando la zona lumbar en exceso. Esto puede hacer que la zona lumbar se sobrecargue fácilmente y se lesione.

Leeréis la versión de que la columna debe estar pegada al banco o a la pared, de esa forma está recta y no hay posiciones incorrectas. ¡Error! Lo cierto es que la columna en esa posición también es probable que caiga en una lesión. La manera correcta es que la columna mantenga sus curvas en todo momento, sin deshacerlas y sin acentuarlas. Activar el abdomen es el punto clave para controlar esta posición.


Soportar un peso, o simplemente moverlo o desplazarlo, implique que estemos en tensión, y la zona cervical es con diferencia la zona en la que más se refleja esas tensiones. Si algo nos cuesta, nos encogemos de hombros, escondiendo el cuello y hundiendo el pecho. Esto acarrea que la zona se siga cargando cada vez más, y podemos caer en una lesión crónica agravada con las tensiones del día a día.

Mantén los hombros atrás y abajo, como si quisieras meter las escápulas en los bolsillos traseros de un pantalón. De este modo la posición de la articulación del hombro así como la del cuello y columna dorsal será la más adecuada para realizar movimientos contra resistencia de forma segura.


Si al principio hablábamos de que los pies provocan cambios ascendentes, la mirada, es decir, girar la cabeza para mirar a un lado o a otro, arriba o abajo, modifica la posición de forma descendente. Una rotación que empieza en el cuello se transmite por toda la columna, y crea descompensaciones, incluso si entrenas con una intensidad muy alta notarás que hasta cuesta más respirar, esto se debe al estrechamiento de las vías respiratorias.
Sencillo, en cualquier ejercicio, mira siempre hacia delante, no te distraigas ni hablando con los compañeros, ni mirándote los brazos o las piernas.


Punto importante donde los haya, y casi siempre realizado de forma incorrecta. Respirar de forma natural, tal cual nos lo pediría el cuerpo es justo como no debemos hacerlo. El motivo por el que cuando hacemos fuerza el cuerpo tiende a coger aire o a mantenerlo, es porque así la musculatura se contrae, ya que cuando se suelta aire los músculos se relajan, y cuando hacemos fuerza necesitamos que estén contraídos.

Pero la manera correcta es, sin embargo, al contrario, el motivo, la tensión arterial. Si cuando hago fuerza cojo o mantengo la respiración, la tensión arterial sube, y dependiendo de la persona y del ejercicio esto puede ser muy peligroso. Por eso, aún en contra de nuestros músculos, por el bien de nuestro corazón, cuando hacemos fuerza, sea cual sea el ejercicio, soltamos aire, y cuando no, cogemos aire. Dicho de otra forma, espiramos en la fase positiva e inspiramos en la negativa.

lunes, 25 de febrero de 2013

La importancia del calentamiento


Vuelta al Gimnasio Después de las Vacaciones

Lo normal cuando hablamos de entrenamiento es hacerlo del como ejecutarlo, y para que este sea efectivo conocemos de forma sobrada la importancia que tiene en ello el calentamiento, sin embargo, ese gran desconocido y olvidado es el “enfriamiento o vuelta a la calma”.

Y es que para prevenir lesiones también es necesario terminar el ejercicio poco a poco tal y como se comenzó. La lógica (y fisiología) es aplastante, si es necesario calentar las articulaciones y los músculos (incluido el corazón) que van a desarrollar una actividad más intensa, habrá que devolverles posteriormente a una actividad normal poco a poco y no abandonar a estas estructuras a su suerte en el proceso en el que se enfrían.

El método que cualquiera diría son los estiramientos, y no estarían confundidos si dijesen que estos forman parte de un conjunto. Así, una buena forma de volver a la calma sería:

Ejercicio cardiovascular de intensidad gradualmente más baja. Incluso si tu objetivo es subir volumen deberías hacer cardiovascular al final de tu entrenamiento. Esto conseguirá por un lado reducir las pulsaciones gradualmente evitando posibles mareos o desvanecimientos, y por otro hacer que la circulación de la sangre mejore y aumente, pasando por sitios congestionados limpiándolos de desechos, oxigenándolos y alimentándolos.

Los estiramientos serán el pilar fundamental. Una vez normalizadas las pulsaciones pasaremos a estirar los músculos más utilizados en el entrenamiento y los que menos, sí, el día en el que se ha entrenado espalda hay que estirar también pecho, no me cansaré de decir que el cuerpo no está hecho de piezas, sino que todo está conectado y todo trabaja siempre con mayor o menor medida.

Por último, una parte muy interesante es devolver a la calma a la mente, y la relajación es la mejor manera. Y aunque si se realiza por un tiempo más prolongado será mejor si se hace bien, con un par de minutos nos puede servir para lograr una relajación relativamente buena. 

Y ahora la queja más oída: ¡No tengo tanto tiempo! (…) Lo diré una vez más, es más importante el calentamiento y el enfriamiento que el propio entrenamiento, veámoslo así, si no calientas puedes lesionarte y no entrenar durante semanas, si no enfrías puedes lesionarte y no entrenar durante semanas… 

Creo que está claro, sino tienes tiempo, es porque tu entrenamiento es demasiado largo, es preferible quitar un ejercicio a irte sin volver a la calma de la forma correcta. El calentamiento puede llevarte unos 7 u 8 minutos, igual que el enfriamiento. ¡No hay excusas!

lunes, 18 de febrero de 2013

Siete hábitos de los buenos deportistas.



Seguro que ya lo has escuchado antes: si quieres tener éxito, imita los hábitos de los expertos. 

Para ponerte en forma, presta atención a las rutinas de las personas realmente preparada físicamente, como los entrenadores personales. Muchos de los secretos son hábitos muy sencillos que cualquiera puede adaptar a su propia vida.

1. Sigue la norma del 90/10. En el 90 por ciento de tu tiempo, céntrate en el mantenimiento de los hábitos sanos y permite indulgencias sólo en el 10 por ciento del tiempo. No es lo que haces de vez en cuando lo que cuenta, es lo que lo hace más a menudo.

2. Siga la regla de dos días. El objetivo es hacer 1 hora de ejercicio cada día, pero lo más importante es no estar más de dos días seguidos sin hacer deporte. Siempre puede haber algo que te impida hacer ejercicio un día, pero no dejes que esto ocurra más de dos días seguidos. Comprométete a no dejar pasar más de dos días sin hacer ejercicio.

3. Encuentra un sustituto a las debilidades. Con una simple búsqueda en Google se pueden encontrar opciones más saludables para el placer más tentador. Por ejemplo, si te gusta el helado, prueba el yogur griego con bayas frescas y nueces. O si amas las patatas chips, prueba un poco de palomitas caseras como sustituto más saludable. Está bien para disfrutar de las tentaciones, aquí y allá, pero no todos los días.

4. Utilice las herramientas de control. Determina qué herramientas de control deseas utilizar para hacer un seguimiento de los Km recorridos, las calorías quemadas, zonas de ritmo cardíaco y entrenamientos. Con todas las diferentes herramientas de alta tecnología disponibles en el mercado actual, nunca ha sido más fácil seguir tu progreso, detectar tus puntos fuertes y débiles y monitorear el progreso.

5. Cross train. A menos que te estés preparando para la próxima competición o carrera, entrena para la salud en general e incluye cardio, fuerza y ​​flexibilidad en tu rutina. No te quedes atrapado en una rutina de cardio. Añade intervalos, colinas y velocidad para desafiar al corazón. Trabaja los músculos con ejercicios de fuerza funcional por lo menos dos veces a la semana. También debes considerar tomar una clase de yoga o tener el hábito de hacer estiramiento.

6. Prepárate. Llena la nevera el domingo con la comida adecuada para toda la semana. El Hambre extrema es el enemigo de la toma de malas decisiones y de comer en exceso, así que compra meriendas saludables como nueces, manzanas, zanahorias o las barritas de cereales para cuando el hambre ataca. Además, no puedes ira ninguna parte sin agua; debes estar bebiendo todo el día.

7. Controla tu actitud. Si los pensamientos son positivos, las acciones son más propensas a ser positivas. Detén los pensamientos negativos y concéntrate en los pequeños éxitos y progresos.